El Rugby Subacuático es un juego que se desarrolla bajo el agua en el que los jugadores pueden desplazar en las tres dimensiones. Es un deporte de contacto, estrategia, velocidad y agilidad, en el que participan dos equipos (azul y blanco) de doce jugadores cada uno, seis en el agua y seis en el banquillo que se relevan de forma libre y continuada. Los jugadores están equipados con el material básico de buceo: aletas, máscara y tubo o “snorkel”.

El objetivo del juego consiste en introducir una pelota en la portería metálica del equipo contrario. Estas canastas o porterías, que tienen 40 cm de diámetro, se localizan en los extremos del área de juego y en el fondo de la piscina, que por normativa, puede variar de 3,5 m a 5 m. Se juega con una pelota esférica llena de agua salada o glicerina, lo que le otorga una flotabilidad negativa (se hunde). Así, es posible trasladar la pelota dentro del agua y realizar pases que pueden llegar a los 3 metros de distancia.

El Rugby Subacuático  se desarrolla completamente bajo el agua, lo que lleva a los jugadores a hacer apneas, aguantar la respiración, para participar del juego. Para ello, se requiere una buena condición física, ya que para poder mantenerse activos durante el partido, los jugadores han de estar subiendo a la superficie en busca de aire, para después volver a sumergirse y ayudar a sus compañeros en el fondo del agua. Por esta razón, cada posición se acostumbra a jugar por parejas. Las posiciones de juego son: porteros, guarda porteros y atacante o medio.